Atrás

6 trucos para el mantenimiento del aire acondicionado de tu coche

jun 06,2016
1733 Vistas
0 Comentarios
A partir de estas fechas tu gran aliado para las escapadas y viajes es el aire acondicionado o el climatizador. Por seguridad es muy importante que el habitáculo de tu coche mantenga una temperatura adecuada para evitar un golpe de calor, mareos, etcétera.

La mejor forma de saber cómo puedes mantenerlo en buen estado es conociendo los componentes que forman este sistema: el más conocido y con el que estamos más familiarizados es el filtro de polen o de aire, que retiene las partículas de polen y polvo, y que por tanto mantiene limpio el aire del interior del coche.

Por otra parte está la botella deshidratante, que filtra las impurezas y recupera la humedad del circuito para proteger el compresor. También la válvula de expansión, para que el fluido pase del estado líquido al estado gaseoso, lo que genera el frío; el evaporador, encargado de enfriar el aire del habitáculo y de neutralizar la humedad, el compresor, que comprime el gas del sistema y relanza el ciclo de climatización. Y por último, el  condensador, que enfría el gas y asegura que pase al estado líquido que ha sido comprimido por el compresor.

Para que cada componente funcione de forma adecuada te indicamos 6 claves muy sencillas:

1.    Encender el aire en cualquier época del año: es importante encenderlo al menos una vez al mes, de esta manera evitaremos que los conductos se llenen de bacterias y moho que además son causa del mal olor que a veces se desprende de los conductos por donde sale el aire acondicionado.
 
2.    Detectar a tiempo si hay algún fallo en el sistema: es muy sencillo darnos cuenta de un problema en el sistema de aire acondicionado. Fundamentalmente podemos notarlo si tienen que pasar mucho tiempo hasta que la temperatura del aire descienda, en los malos olores al encenderlo, si sale poca potencia de aire fresco a pesar de haberlo indicado en los mandos de nuestro vehículo o si se produce vaho en los cristales.
 
3.    Cambiar el filtro del habitáculo: sustituir aproximadamente cada 10.000/15.000 km, o menos cuando se circula por zonas de mucho polvo.
 
4.    Recargar el gas del aire acondicionado: los expertos afirman que un automóvil pierde entre 15-20% del gas que recorre el circuito del aire acondicionado. Por lo que su revisión debería hacerse un año sí y otro no, para evitar cualquier imprevisto o fallo. Ya que esta tarea es algo más compleja, es normal que lleves tu coche a un taller de confianza y en unos 30 minutos habrán resuelto tu petición, además el coste no es muy alto (entorno a los 30 euros).
 
5.    No abusar del aire para enfriar el coche: para hacer que la temperatura de nuestro vehículo descienda nada más subirnos en él, se recomienda bajar primero las ventanillas y encender el aire para renovarlo y que circule un aire más limpio. En cuanto la temperatura sea más fresca, en torno a los 20-22º, conviene subir las ventanas y reducir la potencia del aire acondicionado. De esta manera, también nos aseguramos no aumentar el gasto de combustible, que encarece nuestros trayectos.
 
6.    Revisar la parte del radiador: el aire que entra en nuestro coche pasa por el radiador, por ello conviene estar atentos a este. ¿Cómo? Levantando el capó y limpiarlo de suciedad o insectos que hayan podido entrar en él. A esta tarea hay que añadirle la comprobación del nivel del líquido refrigerante, así como revisar los conductos.
Aunque estos trucos te ayudarán a alargar la vida de tu aire acondicionado, es fundamental que de vez en cuando acudas a un taller de confianza a que lo revise un profesional:
¡RESERVA YA!
¿Te ha resultado interesante este artículo? Si es así, regístrate aquí para mantenerte informado del contenido que más te gusta:
REGÍSTRATE