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Estrés en la conducción: Razones y consejos para prevenirlo

dic 19,2018
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Conducir es una actividad exigente y cambiante, por ende, potencialmente estresante. Es una acción compleja que nos exige mucho más de lo que parece. Involucra al conductor psicológica y físicamente. Requiere de concentración y un estado de alerta y atención permanentes. Por ello, el logro de un desempeño correcto depende, no sólo de las habilidades adquiridas por el conductor para dominar su vehículo en todo tiempo y circunstancia, y del adecuado estado físico para poder percibir adecuadamente las situaciones del camino, sino que también depende de la experiencia, de la clara conciencia de los riesgos de moverse en el sistema del tránsito, y de la madurez y equilibrio emocionales, que harán posible el desarrollo de actitudes y comportamientos seguros.

Un conductor estresado no está en las mejores condiciones para conducir con seguridad ya que las exigencias del tránsito lo sobrepasarán fácilmente, amentando significativamente la tensión y el malestar interior.

Un conductor estresado es un conductor en riesgo

Cada dificultad en el camino (un embotellamiento en el tránsito, el auto que lo antecede circulando a menor velocidad, alguien que lo molesta con sus luces, el semáforo en rojo, cambios en el estado del camino, etc.) será causa de excesiva tensión y ansiedad con desencadenamiento de respuestas de riesgo de tipo erráticas y/ agresivas (conducción a excesiva velocidad, sobrepasos y cambios de carril permanentes, conducción encimada al vehículo que va adelante, maniobras bruscas y no avisadas, equivocaciones por distracción, indecisión frente a un imprevisto, etc.). Todas las situaciones descritas son potenciales generadoras de incidentes que derivarán, en muchos casos, en accidentes.

El estrés cambia las habilidades necesarias para una conducción segura; es la cuarta razón, junto con fatiga, de las muertes en el camino.

Cualquier motivo de estrés afecta negativamente a la conducción
, aumentando la probabilidad de sufrir o causar un accidente:

- Si estás estresado mientras conduces, tu comportamiento suele ser más competitivo, agresivo y hostil. Eso puede ser una provocación para el resto de los conductores.

- Puedes responder con impaciencia e impulsividad, lo que hace que eleves tu velocidad y cometas serios errores al tomar decisiones, además de que disminuye tu capacidad para anticipar los eventos de tráfico.

- Es posible que actúes de manera imprudente, lo que hace que tengas menos percepción de riesgo y más tolerancia a él.

- Podría tener menos respeto por las normas de tráfico y por la coexistencia de las carreteras.

¿Cómo puedes evitar o reducir el estrés al conducir?



1. Primeramente, ser consiente del estado en que nos encontramos. Si sabes que estás atravesando un momento emocionalmente difícil, habrá que extremar las medidas de seguridad al conducir o bien, en situaciones límite, evitar conducir.

2. Duerme las horas necesarias (7-8 aproximadamente). La mayoría de las personas necesitan ese tiempo de sueño para funcionar bien durante el día. Procura tener los mismos horarios de descanso, de manera que ayudemos al funcionamiento del organismo. Un conductor fatigado es un conductor disminuido en su capacidad de conducir.

3. Planifica cada viaje dándole más tiempo del estimado necesario para ese recorrido. De esta manera evitarás la ansiedad frente a demoras o inconvenientes en el camino. Si vas a emprender un viaje prolongado, estima al menos una hora o más de tiempo para imprevistos y no autoimponer una hora precisa para llegar. Si el viaje es corto, procura salir con varios minutos de antelación.

4. Evita el alcohol, el tabaco, las drogas o los medicamentos. Debes prestar atención con bebidas como café o té.

5. Disminuye la velocidad y adecúala a las circunstancias del camino, del tráfico y al estado emocional. Está comprobado que a mayor velocidad de circulación, mayor tensión. Por eso, para distenderse es bueno buscar una velocidad para sentirse que se circula más relajado. Por otra parte, al circular más despacio se tiene más tiempo para reaccionar ante un imprevisto o corregir una maniobra equivocada.

6. Acepta las circunstancias del tráfico. Esto significa que frente a un atasco, obstrucción, semáforos mal coordinados,…., hay que procurar calmarse y no intentar forzar la velocidad o ir realizando zigzag; piensa que la salud y la seguridad están en juego.

7. Procura evitar a los conductores torpes, lentos y/o agresivos,  según el caso, cediéndole el paso, o sobrepasándolo con precaución y manteniendo siempre la distancia de seguridad. Piensa que tu salud y seguridad son la prioridad.

8. Cuando salgas de viaje, sal con tiempo suficiente para manejar cualquier situación inesperada, descansa cuantas veces lo necesites y no establezcas un horario de llegada rígido.

9. Evita discutir con los acompañantes de viaje sobre temas conflictivos.

10. Si viajas con niños a cargo, procura que viajen entretenidos y con los cinturones de seguridad colocados.

11. Escucha música relajante mientras conduces y te encuentres en una situación particularmente difícil.

12. Cuando hagas un viaje largo, tómate tu tiempo, haz paradas regulares y olvídate de la hora de llegada.
 
RECUERDA: En caso de estrés durante la conducción, es importante conocer los motivos y consejos para prevenirlo, pero también es importante no conducir si estamos demasiado agobiados. Si este tipo de situaciones comienzan a ser frecuentes o más graves, sería necesario hablar con un especialista para controlarlas.
 
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