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Gastar poco no es sólo ir despacio

oct 11,2016
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Una de las formas de gastar poco carburante es circular a una velocidad moderada, dentro del rango posible por seguridad (ir demasiado despacio también es peligroso). Pero no es la única, te contamos seis hábitos de conducción que ahorran carburante.
 
Hay una constante en todas las técnicas para ahorrar carburante al conducir: la anticipación. Cuanto más prevea el conductor las condiciones cambiantes de la circulación, mejor podrá adaptar su velocidad de crucero y sus acciones para que la marcha sea fluida. Esa fluidez es lo que hace que no haya picos en la potencia que se solicita al motor.
 
1. Mejor retención que frenada. Siempre que se anticipe una situación en la que se debe reducir la velocidad, es mejor levantar el pie del acelerador y dejar que el coche pierde velocidad sin pisar el freno. Por supuesto, si la deceleración requerida es grande, no hay más remedio que frenar lo necesario. Pero en ciudad o en carreras congestionadas es frecuente que sólo sea necesario dejar de acelerar para adaptarse al ritmo del tráfico.
 
2. Mejor en marcha que parados. Desafortunadamente, no es raro ver a conductores que aceleran para llegar antes a un semáforo en rojo; es una forma excelente de derrochar carburante. Siempre que sea posible, lo ideal es mantener el coche en movimiento, aunque haya que reducir la velocidad (por ejemplo, al ir llegando a un semáforo en rojo). Si el coche se llega a parar, habremos desperdiciado la energía que habíamos gastado para ponerlo en marcha.
 
3. Mejor con espacio por delante. Los dos consejos anteriores son mucho más fáciles de seguir si se deja suficiente espacio con el coche precedente. Circular lejos de un coche no significa ir más despacio que él: se puede ir lejos y a la misma velocidad. Cuando el tráfico es muy denso, esa distancia puede servir para evitar paradas y arranques frecuentes.
 
4. Mejor en marchas largas. La marcha con la que el coche gasta menos es la más larga, dentro de lo posible (sin que el coche vaya sin capacidad de acelerar o tirones). Hay que renunciar a las marchas largas cuando se va a necesitar aceleración o retención, en otros casos lo más económico es seleccionarlas.
 
5. Mejor con el coche a punto. No es un hábito de conducción sino de uso, pero tiene que ver con la anticipación y su importancia para una conducción eficiente es capital. Aquí puedes seleccionar el taller que más te convenga para asegurarte de que tu coche está en perfecto estado de funcionamiento.
 
6. Mejor si el conductor está concentrado. Conducir es una actividad que requiere mucha atención y conducir bien, más aún. A veces somos pasajeros al volante y nos entregamos a un piloto automático subconsciente. Tanto para la economía como para la seguridad, hay que estar activos en el coche y atentos a todo lo que pasa alrededor, para actuar con la máxima anticipación. Si después de un trayecto no nos acordamos exactamente de por dónde hemos pasado o si nos extraña haber llegado a un punto de la ruta, es que íbamos distraídos.

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