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Historia de la pintura para coches

oct 25,2019
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En la actualidad, la pintura de los coches es una de las razones por la que escogemos un coche u otro o por la que un vehículo nos llama la atención, pero esto no siempre fue así; en un principio la pintura de los coches no tenía una función estética, sino de protección.
 La historia de la pintura para coches ha evolucionado junto con el desarrollo del automóvil. ¿Te interesa conocerla? Hoy te la contamos en nuestro post. ¡Sigue leyendo!

¿Cuál es la historia de la pintura para coches?

Como os hemos comentado, cuando se inventaron los primeros automóviles de la historia la pintura de coches no se usaba por su decoración, sino que era necesaria para proteger algunas piezas del vehículo, que en un principio eran de madera y, como ocurría con los coches de caballos de la época, necesitaban unas capas de barniz para asegurar su duración.

Por estos motivos, en un inicio se utilizaba las mismas pinturas que se usaban para los carruajes de tracción animal. Estas pinturas estaban compuestas por resinas y aceites vegetales y el proceso de pintar el coche duraba varias semanas.

Cuando comenzaron las cadenas de montaje y la producción en serie de vehículos estos tiempos no se podían permitir. Por ello, comenzaron a usarse otro tipo de pinturas para coches que tenían un secado mucho más rápido, las pinturas nitrocelulósicas, que se aplicaban con pistolas aerográficas. Aun así, no eran demasiado resistentes y con el tiempo se volvían opacas. Estas pinturas surgieron a raíz de la I Guerra Mundial, pues se creó con la nitrocelulosa que había sobrado para la producción de pólvora.

En 1933 la historia de la pintura para coches volvió avanzar. Se empezó a usar la pintura sintética a base de resinas alquímicas. Estas pinturas conseguían un mayor relleno y un acabado del coche con mucho más brillo.

La pintura metalizada y el sistema bicapa

En los años 60 las resinas alquímicas se sustituyeron por las acrílicas y poco después, surgieron las pinturas metalizadas. Aunque este tipo de pintura para coches se popularizó gracias a su bonita estética, tenía algunas desventajas, como su rápida oxidación o que se caía con el paso del tiempo. Pero… ¿Cómo arreglar estos problemas si las pinturas metalizadas para coche gustaban tanto a los consumidores? La solución apareció unos años después: Con el sistema bicapa.

Este sistema consistía en aplicar los pigmentos de aluminio junto con los de color en una primera capa, la capa base, y más tarde recubrirlo todo con una capa de barniz transparente que ayudaba a proteger al coche.

En la actualidad los fabricantes siguen investigando y actualizando la pintura para coches: acrílica, poliuretánica, poliestérica… Para mejorar la resistencia y reducir el proceso de secado. 

La pintura para coches en la actualidad

Hoy en día, la mayoría de los vehículos se pintan con tres capas que tienen una función concreta:

1. Pintura para coches base o anticorrosiva. Evita que surja el óxido. Tiene un tono mate que facilita el encontrar posibles imperfecciones en la superficie para poder corregirlas.

2. Pintura para coches de color. Es el color que busca el fabricante. Hay de muchos tipos, como os hemos comentado anteriormente.  

3. Pintura para coches protectora. Consiste en aplicar barniz o laca acrílica y sirve para proteger a la capa anterior y proporciona un acabado con más brillo.  
 
Como habéis visto, la historia de la pintura para coches no para de cambiar y evolucionar, al igual que lo hacen los vehículos. ¿Cuál creéis que será la pintura para coches del futuro? Quien sabe, a lo mejor la pintura paramagnética, pintura que cambia de color al pulsar un botón, no está lejos de hacerse realidad.
 
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