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La chica que ganaba en un mundo de hombres

nov 21,2016
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Por qué las mujeres no triunfan en deportes de motor, donde la fuerza o la resistencia no son decisivas, es algo que merece un estudio en profundidad y alejado de tópicos. En ese estudio habría que considerar la mayor excepción, la piloto francesa Michèle Mouton, que estuvo a punto de ser Campeona del Mundo de Rallies.
 
Michèle Mouton nació en 1951 y tomó la afición por el automóvil de su padre, con quien acudía a rallies. Después de ser copiloto, se atrevió a ponerse al volante en 1974. En 1975 participa en la 24 Horas e Le Mans y realiza una carrera espectacular donde consigue ganar su categoría. Vuelve a los rallies en los 70 con resultados dispares, hasta que, en 1981, se gana la confianza de Audi para entrar en su equipo oficial.
 
En ese momento, meter a una mujer en el equipo parecía una excentricidad o una maniobra de marketing, sobre todo porque Audi ya tenía a uno de los mejores pilotos de esa generación: Hannu Mikkola. Audi participaba con el quattro, un coche revolucionario en ese momento porque tenía tracción total y motor turboalimentado, algo que multiplicaba su complejidad técnica y exigía operaciones de mantenimiento extra durante el rally, con relación a coches más sencillos. Para perplejidad de casi todo el mundo, Mouton ganó el Rally de San Remo y, desde entonces, dejó de ser considerada como una mujer que iba deprisa, era ya un piloto con una calidad al nivel de los mejores.
 
En la temporada 82 Audi metió en el equipo a otro de los grandes pilotos del momento, Stig Blomqvist; Mouton tenía como compañeros a dos talentos indiscutibles. Pero fue ella quien ganó más rallies esa temporada, más incluso que quien finalmente sería campeón, Walter Röhrl. Si no fue campeona, se debió a un comportamiento que se suponía "poco femenino": arriesgaba demasiado. Además de tres victorias tuvo tres accidentes que la dejaron fuera del rally.
 
El Audi quattro en ese momento era el coche más eficaz del pero también el más difícil de conducir. Alguien podría haber dicho que era "un coche para hombres" si Mouton no hubiera estado allí. El público estaba entusiasmado con ella. Incluso en las sociedades menos sospechosas de feminismo, como la italiana de entonces, se olvidaban de que era una mujer y la admiraban por su forma de conducir.
 
Antes de retirarse, Mouton acudió con Audi a una de las carreras más singulares de Estados Unidos, la subida a Pikes Peak. Se trataba de un recorrido de 20 km donde se ascienden 1.500 m por pistas de tierra entre pavorosos barrancos. Los americanos casi se tomaron a risa que se presentara allí un coche europeo y, además, conducido por una mujer. La cara de algunos de ellos tuvo que ser un poema al ver que les ganó a todos y, además, batió por mucho el récord de la prueba.
 
Michèle Mouton se retiró de los rallies en 1986, después de que prohibieran los coches de categoría Grupo B. Esos coches, por su potencia, han sido los más extremos en la historia de los rallies. Los que a ella más le gustaban.
 
En varias ocasiones se tuvo que retirar por averías en su Audi quattro. Si no quieres que te pase como a ella, puedes registrarte en el enlace de debajo y buscar el taller de confianza más conveniente para ti.
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